Para este día teníamos una visita guiada a pie. Existen numerosas agencias, pero desde Barcelona ya habíamos contratado la de
Madridculturetour.
En este otro
enlace veréis que hay visitas gratis. De todas formas existen numerosas agencias con distintos programas. Es aconsejable darles un vistazo tirando de Google y escoger lo que mejor te vaya. Eso sí, es la mejor forma de visitar Madrid y enterarte de curiosidades, anécdotas, historias y leyendas.
MADRID HISTÓRICO Y ACTUAL
La visita de hoy comenzaba en la Plaza de Cibeles, frente al Ayuntamiento. El recorrido era:
El Nuevo Ayuntamiento, el Instituto Cervantes, el Círculo de Bellas Artes, el Casino de Madrid, todos ejemplos destacadísimos de la arquitectura monumental del siglo XIX y principios del XX. Hicimos una parada en la Gran Vía, para conocer esta obra fundamental del urbanismo madrileño de inicios del siglo XX.
A la Puerta del Sol le dedicaron una parte importante del recorrido, su historia, su transformación permanente, sus edificios más relevantes y los acontecimientos que han dado fama a esta plaza en el mundo entero.
Por la calle de Postas nos metimos en el centro histórico. Visitamos la Plaza Mayor, el Mercado de San Miguel, el convento de las Carboneras, la calle del Codo y la Plaza de la Villa.
Estos son algunos de los espacios más relevantes del Madrid antiguo. Nuestro paseo terminó en la Catedral de la Almudena.
En plano más o menos:
1.- La parte
importante del Ayuntamiento (donde está la alcaldesa, vamos) está en la plaza Cibeles, en el Palacio de Comunicaciones.
Por no extenderme demasiado pondré este
enlace1 . Respecto a diferentes curiosidades sobre la Fuente de Cibeles, muy interesante:
Enlace 2
2.- Continuamos el recorrido por la Gran Vía, deteniéndonos en un punto donde hay una placa , justo en la bifurcación de la Gran Vía y c/ Alcalá. Esta placa o panel informativo está en una pequeña isleta y casi ni se ve. Seguro que muchas personas han pasado por delante sin reparar en ella y es realmente interesante para comprender las construcciones arquitectónicas de la zona
3.- Ya en la calle Alcalá, paramos en el edificio de la Real Academia de Bellas Artes. En este enlace podrás hacer la visita virtual a pantalla completa, con vídeos explicativos. Muy interesante.
Uno de los ilustres alumnos de la Escuela fue (hasta que lo expulsaron) Salvador Dalí.
En 1922 Dalí se alojó en la célebre Residencia de Estudiantes de Madrid para comenzar sus estudios en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Dalí enseguida atrajo la atención por su carácter de excéntrico dandi. Fueron sus pinturas, en las que Dalí tanteaba el cubismo, las que llamaron la atención de sus compañeros de residencia, entre los que se incluían futuras figuras del arte español, como Federico García Lorca, Pepín Bello o Luis Buñuel.
En 1924 un todavía desconocido Salvador Dalí ilustró un libro por primera vez. Era una publicación del poema en catalán Les Bruixes de Llers, de uno de sus amigos de la residencia, el poeta Carles Fages de Climent. Dalí pronto se familiarizó con el dadaísmo, influencia que lo marcó el resto de su vida.
En la residencia también trabó una apasionada relación con el joven Lorca, pero Dalí terminó rechazando los amorosos reclamos del poeta.
Dalí fue expulsado de la Academia en 1926, poco antes de sus exámenes finales, por afirmar que no había nadie en la Escuela en condiciones de examinarlo.
4.- La puerta del Sol. Aquí hay infinidad de datos y de historia. Como por ejemplo:
El cartel de Tío Pepe. Se puso en 1936, sobrevivió a la guerra civil y sin embargo ha tenido que luchar contra la multinacional Apple que compró el edificio y no lo quería en su tejado. Al final gracias a las protestas de los ciudadanos se conservó, eso sí, cambiándole de edificio, pero sigue estando actualmente en la misma Puerta del Sol.
O la estatua del oso y el madroño, que también fue cambiada de sitio dentro de la plaza. Además, según dicen no es un oso sino una osa, que todo viene de la Osa Mayor, de ahí las estrellas de la bandera de la Comunidad
El famoso reloj de la puerta del Sol que marca el inicio de año de muchos españoles, tiene también sus curiosidades:
– Antes de su existencia, los madrileños miraban la hora en el reloj de la desaparecida Iglesia del Buen Suceso (donde hoy está la tienda de Apple). Era un reloj con una única manecilla y muy poco preciso.
– Cuando en el año 1854 se derriba la
iglesia, la Puerta del Sol se queda sin una referencia horaria para sus
transeúntes por lo que se decide colocar un reloj en la parte superior
del Edificio de Gobernación. Éste contaba con tres
esferas y fue fabricado por Tomás de Miguel pero seguía siendo poco
exacto (e incluso a veces mostraba una hora diferente en cada una de las
esferas).
– De estos fallos continuados comenzó a circular por Madrid la siguiente cantinela:
Este reló tan fatal
Que hay en la Puerta del Sol
-dijo un turco a un español
¿Por qué funciona tan mal
Y el turco con desparpajo
contestó cual perro viejo
«Esté reló es el espejo
del Gobierno que hay debajo»
– En busca de una solución se decide contactar con el prestigiosos relojero español, afincado en Londres, José Rodríguez “Losada”, quien en 1863 acepta con gusto el encargo.
– Losada tenía su establecimiento en el número 105 de la prestigiosa Regent Street y fabricó durante su vida más de 6.000 relojes de todo tipo, sin embargo, el de la Puerta del Sol es su obra más reconocida.
– El relojero no cobró nada por su trabajo y regaló la maquinaria del nuevo reloj al Ayuntamiento de Madrid.
– El reloj de la Puerta del Sol tardó en construirse aproximadamente tres años.
– Con gran expectación, el nuevo reloj de la céntrica plaza se inauguró un 19 de noviembre de 1866 por la reina Isabel II como conmemoración de su cumpleaños.
– La precisión de este reloj es muy alta, sus mecanismos hacen que sólo se retrase cuatro segundos al mes.
– El péndulo de este reloj mide tres metros.
– Su precisión no le ha librado de protagonizar algún incidente, como en el año 1928 cuando se desprendió una de sus pesas y ésta traspasó el suelo hasta llegar al despacho principal del Gobernador.
– Tampoco se libró de los bombardeos de la Guerra Civil resultando dañadas varias de sus esferas por los efectos de las bombas.
– Este reloj es todo un símbolo de la ciudad que estuvo cerca de perderse. En el año 1952 el Gobierno de Venezuela,
a través de su embajador en España, hizo una propuesta al Ayuntamiento
de Madrid para comprar el reloj. Por suerte no se llegó a ningún acuerdo
y el reloj se quedó en la Puerta del Sol.
– Este reloj comenzó a ser un icono para todos los españoles sobre todo a partir del año 1962 cuando se retransmiten las primeras campanadas por televisión y su imagen se cuela en miles de hogares.
– Además, también ha hecho sus pinitos en la literatura y en el cine, de hecho, aparece en “El misterio de la Puerta del Sol”, del año 1929. Se trata de la primera película sonora del cine español y en ella se oyen las campanadas del reloj.
Más curiosidades de la Puerta del Sol.
4.- La calle de Postas, llamada así porque en ella se levantó la
primera oficina de correos o postas que hubo en Madrid. Este tipo de
instalaciones se disponían en las principales poblaciones a lo largo de
los caminos reales y de las líneas de correos para proveer el suministro
de caballos necesario para realizar los viajes. Muchas servían además
de parada de diligencias para viajeros y algunas se encargaban
igualmente del transporte de ganado. Sobre la puerta de la casa se ponía
un escudo de las armas reales y un rótulo de grandes letras moldeadas
con el nombre de Parada de Postas. La de Madrid se sabe que
estaba situada en la calle que ahora lleva ese nombre aunque sobre el
lugar concreto hay discrepancias entre los que dicen saber del tema. Era lógico que fuese el origen del correo ( de ahí lo del correo POSTAL), "ya que vas a ir hasta la otra posta no te cuesta nada llevarme esta carta o este paquete, ¿no?"

Antes de llegar a la Plaza Mayor, nos encontramos con la Posada del Peine. Actualmente es un hotel de la cadena Petit Palace.
La Posada del Peine fue fundada en Madrid
en 1.610, en la antigua calle del Vicario Viejo, hoy Marqués Viudo de
Pontejos. El primer propietario fue Juan Posada, quien abrió sus puertas
al público en dicho año. El origen del nombre de esta Posada es bien curioso. Resulta que como servicio adicional extra , ponían a la salida un peine, para que los clientes se pudiesen acicalar antes de salir. El problema es que el peine duraba bien poco. Como hoy en día hay gente que se lleva las toallas de los hoteles, pues allí se llevaban el peine. Así que la propietaria decidió atar bien atado el dichoso peine para que no se lo llevaran. Así, si a alguien le preguntaban dónde se hospedaba, contestaba en la Posada aquella que tiene un peine atado. De ahí resumiendo, quedó la Posada del peine.
5.-
Plaza Mayor.
El origen de la plaza Mayor de Madrid se remonta al siglo XVI. Entonces era conocida como “Plaza de Arrabal” y allí se asentó una zona de comercio de manera regular.
A partir de 1.812 pasó a llamarse Plaza de la Constitución,
nombre que tendría de manera intermitente según la época histórica;
hasta que finalmente se quedó con su actual denominación de Plaza Mayor.
De este uso comercial quedan muchas manifestaciones. La plaza Mayor de Madrid dispone de nueve puertas de acceso, entre las que destacan el Arco de Cuchilleros.
Dentro de la misma nos encontramos enfrente una a la otra la Casa de la Panadería y la Casa de la Carnicería. También era donde se producían ejecuciones públicas.
La
estatua situada en medio de la Plaza Mayor es de Felipe III, y fue
mandada construir por la entonces reina Isabel II, que se trasladó a
vivir aquí en 1848.
Por cierto esta estatua tiene también su historia. Unos dicen que la gente estaba muy mosqueada por el mal olor que había justo en la zona donde estaba la estatua, el caso es que luego se descubrió que era un cementerio de gorriones, ya que estos se colaban por la boca del caballo, pero luego no sabían salir de dentro. En época de la 2ª República alguien puso una bomba, granada o gran petardo, y la estatua explotó y se descubrieron miles de huesecillos de pájaros. Por eso cuando se reconstruyó se le puso al caballo la boca cerrada, como está actualmente.
6.- Monumento a los muertos por el atentado al Alfonso XIII. Vídeo del atentado
Mateo Morral fue un anarquista español. Es conocido como responsable
del atentado contra Alfonso XIII y Victoria Eugenia el 31 de mayo de
1906, el día de su boda......En 1906 viajó a Madrid a preparar el
atentado contra el rey, consistente en una bomba de fabricación casera
oculta en un ramo de flores que arrojó desde el balcón de la pensión en
la que se hospedaba contra la comitiva al paso de ésta. En la calle Mayor nº 79, está el Monumento a las víctimas de este atentado, ya que el ramo de flores chocó contra la catenaria del tranvía y erró su objetivo, pero causó la muerte de 23 personas. Este monumento no es el original ya que durante la guerra civil quedó muy maltrecho. Enfrente del conjunto escultórico se puede ver, mirando a lo alto un edificio con un ramo de flores en el último piso que es desde donde Mateo Morral lo lanzó. Así mismo se pueden observar todavía los agujeros producidos por la metralla. Curiosamente cuando llegó la II República y marchó Alfonso XIII, a la calle Mayor le cambiaron el nombre y le pusieron Calle Mateo Morral. Evidentemente después de la guerra civil, volvió a su nombre original y actual.





Por si deseas más información sobre estos hechos tienes este enlace
Después del recorrido de la visita guiada, visitamos por nuestra cuenta el interior del Círculo de Bellas Artes, o mejor dicho su terraza/azotea. El edificio en sí es espectacular. Desde su entrada, que parecen las escaleras de un crucero de lujo, el Titánic vamos.
ES ALGO QUE NO TE PUEDES PERDER CUANDO VAYAS A MADRID.
La entrada para subir a la terraza vale 4 € pero merece la pena. Es una terraza de casi 360º y creo que en cualquier época del año merece la pena verla. De día y de noche es espectacular. Eso sí, si decides tomarte algo, una simple caña vale 4,5 € y sin unos tristes kikos para picar.
Enlaces:
Fotos
Vídeo de día
Vídeo de noche
Al salir del edificio, en C/Alcalá 42 está el Café/ Restaurante la Pecera del Círculo. En este enlace veréis en el apartado, Historia del Local, el por qué de este nombre, pero a nosotros nos dieron otra versión más simple y es que se le llama Pecera porque siempre desde su origen es frecuentada principalmente por "PECES GORDOS".
Luego ya era la hora de comer y andando desde c/Alcalá 42, nos fuimos a la Plaza de Santa Ana en el barrio de las letras. Allí comimos en la Cervecería Alemana de tanta fama. En la entrada del segundo día podéis ver la historia del local y de la plaza. Estuvo bien la comida, sobre todo los callos, es un sitio muy curioso.
Después de esa larga mañana, nos fuimos a descansar un rato al hotel. Todo esto siempre caminando, sin coger un solo metro o bus, ya que al tener el hotel en la Puerta del Sol todo pilla muy cercano, en total desde el Círculo de Bellas Artes hasta Plaza de Santa Ana son poco más de 500 m. y desde allí al Hotel casi 600 m. Ver mapa del recorrido
Ya por la tarde haríamos un paseo desde el Hotel por la carretera de San Jerónimo, pasando por el congreso de los Diputados, Plaza Cánovas del Castillo (Neptuno), cruzando por detrás del museo del Prado hasta la Iglesia de los Jerónimos. Ver Mapa del recorrido. Más o menos 1,5 Km. Andando serían 20 minutos, pero hicimos varias paradas para oír en la guía que llevábamos las explicaciones de la App Play&Tour Madrid.
a) Carrera de San Jerónimo: La Carrera de San Jerónimo es una calle del centro de Madrid que
discurre entre la Puerta del Sol y la Plaza de las Cortes. Se llegó a
denominar la calle Camino del Sol. Francisco de Goya vivió en una casa de la Marquesa de Campollano, entre 1778 - 79.
b) Congreso de los Diputados: En este enlace podrás leer curiosidades y anécdotas del Edificio, inaugurado en 1850 y sobre de los 2 leones, hasta llegar a los actuales, la historia fue más o menos así:
El escultor Ponciano Ponzano fue el encargado de
sustituir el hueco de las "malditas" farolas por dos leones. Las
esculturas de Ponzano fueron realizadas por materiales de baja calidad
-yeso pintado imitando al cobre- ya que la situación económica que
atravesaba nuestro país no era nada buena. Al cabo de un año las lluvias
habían causado en la obra del escultor daños irreparables provocando la
decisión, unánime, de cambiarlas por otras con materiales de mayor
resistencia.
Se encargó, pues, al escultor José Bellver una segunda
pareja de leones. El escultor optó por la piedra, un material más
resistente, pero el tamaño de los leones era tan reducido que parecían
más dos gatos domésticos que dos salvajes felinos. Las protestas de
diputados y ciudadanos no tardaron en escucharse y los dos reyes de la
selva fueron nuevamente retirados. Se volvió entonces a contratar a
Ponzano, quizás porque tenía nombre de emperador romano. El escultor no
era muy dado a cincelar animales en mármol u otros materiales nobles
pues tenía la creencia de que traía mala suerte, pero finalmente no pudo
negarse y acabó esculpiendo los dos leones que custodian en la
actualidad la puerta principal del edificio del Congreso con el bronce
fundido de los cañones de la guerra de África. Ponzano no andaba mal
encaminado con sus supersticiones: falleció antes de terminar su obra.
Por cierto otra curiosidad sobre los dos leones:
Daoiz y Velarde, nombre de los héroes del 2 de mayo con el que se les bautizó (aunque también se les conoce por Benavides y Malospelos) fueron bajados de sus pedestales en 1985 para su restauración y limpieza. De este modo, mucho más accesibles al ojo humano, quedó visible la particular vergüenza de uno de ellos… no tenía testículos.
La gente comenzó a hacer cábalas sobre la notable ausencia y la primera teoría que salió a la palestra era que posiblemente se trataba de un león y una leona pero esta hipótesis pronto fue desechada ya que ambos lucen una frondosa caballera propia de los machos.
Con el paso del tiempo la idea que se ha hecho más fuerte es que quizás, al escultor (Ponciano Ponzano) se le terminase el material (bronce fundido de los cañones moros capturados en 1860) y que optase por dejar inacabada una de las esculturas por alguna de las partes que menos se notase. Un secreto que tardó en salir a la luz 120 años. Seguro que la próxima vez que paséis echáis un vistazo a los atributos de los felinos.
c) Fuente de Neptuno: La gente le llama la Plaza Neptuno, cuando en realidad es la Plaza de Cánovas del Castillo, lo que pasa es que es tal la fama de la fuente del centro que todo el mundo la llama así. La Fuente de Neptuno es la hermana de las más famosa fuente de la ciudad, la de Cibeles.
Ambas fueron construidas por orden de Carlos III, en la segunda mitad
del siglo XVIII, dentro del proceso de modernización de Madrid, que dio
paso a otros monumentos como la Puerta de Alcalá. Sobre el gran pilón circular de la fuente se encuentra una enorme
escultura de Neptuno, dios de los mares, que empuña un tridente mientras
cabalga sobre un carro tirado por dos caballos con cola de pez. Diseñada
como parte de los tres grandes conjuntos escultóricos creados por
Ventura Rodríguez para el Paseo del Prado (junto con la Fuente de
Cibeles y la Fuente de Apolo), la Fuente de Neptuno fue construida entre
1780 y 1784.
Al igual que la Fuente de Cibeles es un lugar
emblemático para los seguidores del Real Madrid, la Fuente de Neptuno lo
es para los aficionados del Atlético de Madrid, siendo aquí donde los
"colchoneros" celebran todas sus victorias.
Por cierto, de los tres grandes conjuntos escultóricos creados por
Ventura Rodríguez, la Fuente de Apolo es la gran desconocida. Si caminamos por la zona central del Paseo del Prado, a la altura del
Número 6, nos encontraremos con nuestro escurridizo e inmóvil
protagonista.
Es verdad que mientras Cibeles y Neptuno ocupan la posición central
de una plaza, a la vista de cualquiera, el Dios de las Artes, habita en
un lugar mucho menos visible, lo que hace que sea un relativo
desconocido tanto para la gente que vive en Madrid como para los
visitantes.
d) Iglesia de San Jerónimo el Real :
Desde la Carrera de San Jerónimo, una de las calles que salen de la Puerta del Sol, a la altura de la Plaza de la Cortes ya se ve esta iglesia, a pesar de estar situada a distancia, detrás del museo del Prado. Y es porque está en un montículo elevado ya que en su origen el 1er Monasterio de monjes jerónimos (mandado construir por Enrique IV, hermano de Isabel la Católica, en 1463) estaba cerca del Manzanares, pero debido a la cantidad de mosquitos por el escaso caudal del río y el estancamiento de las aguas, los monjes enfermaban constantemente. Así que fue en el siglo XVI cuando se construyó el otro monasterio en el enclave actual.
En cuanto a los horarios y el precio, la entrada a la parroquia es gratuita.
Los horarios varían según los meses del año. Así, de septiembre a junio
permanece abierta de 10 a 13 y de 17 a 20:30, y en julio y septiembre,
de 9:30 a 13 y de 17 a 20:30 horas. Además, la parroquia celebra cuatro
misas diarias de lunes a viernes, tres los sábados y hasta cinco los
domingos.
Más información y fotos
Ya atardecido decidimos darnos un paseo por las callecitas del Barrio de las Letras. Queríamos ver las casas donde vivieron y murieron Lope de Vega y Cervantes.
Casa Museo de Lope de Vega: Calle Cervantes nº 11. Andando desde la Iglesia de San Jerónimo Real son 700 m., unos 10 minutos. Cruzamos la Fuente Neptuno y el paseo del Prado y ya nos encontramos con la C/ Cervantes.
Os dejo este interesante
enlace con toda la información.
Casa donde murió Miguel Cervantes: Cervantes vivió en diferentes sitios en Madrid, pero siempre por la zona llamada Barrios de las Musas, ahora Barrio de las Letras o zona de Huertas. En realidad no existe una casa museo que se pueda visitar como la de Lope. De hecho donde está la placa conmemorativa ni siquiera es el edificio original. En el año 1833, el propietario del inmueble, don Luis Franco quiso
derribar la casa que estaba muy ruinosa, para edificar una de nueva
planta. El 23 de abril de ese mismo año, cuando la casa se encontraba en
proceso de derribo, Ramón de Mesonero Romanos
escribió en el único periódico literario de la época, un articulillo en
memoria del escritor y sobre el suceso de la demolición. Dicho artículo
llamó la atención del rey Fernando VII
quien propuso que se suspendieran las obras para que el Estado comprase
el inmueble. Pero el propietario no cedió de ninguna manera y el
desmonte se llevó a cabo. Una vez terminada la nueva construcción, se puso en la fachada un relieve con el busto de Cervantes y una inscripción rememorando su estancia y muerte en aquel lugar. La dirección es Calle Cervantes nº 2 , esquina con la calle León.


Por cierto como curiosidad también el origen del nombre de la Calle León.
Según cuenta la tradición hubo en esta calle un indio que tenía un león dentro de la jaula y que, a modo de espectáculo, lo enseñaba a la gente a un precio de dos maravedíes. La presencia de esta curiosa atracción terminó por bautizar la calle.
En el número 27 de esta calle, nació todo un Premio Nobel como Jacinto Benavente.
Límites del Barrio de las Letras
El barrio de las Letras, también llamado de los Literatos o barrio de las Musas, es un área sin entidad administrativa de la capital de España en el distrito Centro.
La zona queda delimitada, hacia el oeste, por la calle de la Cruz y la plaza de Jacinto Benavente; al este, por el paseo del Prado; al norte, por la carrera de san Jerónimo; y, al sur, por la calle de Atocha. Algunas de sus vías más emblemáticas son la plaza de santa Ana, la calle de las Huertas, la plaza del Ángel, la calle del Prado y la calle de Echegaray.
Por si quieres saber más del barrio de las letras, sigue este enlace.
Para cenar nos fuimos al Bar La Campana, en la calle Botoneras 6, una de las calles que rodean la Plaza Mayor. El recorrido es: C/ León, C/Huertas pasando por la Plaza del Ángel, y calle Atocha.
Son 800 m. unos 10 minutos andando.
Plaza del Ángel:
La Plaza del Ángel es uno de esos espacios coquetos, en los que se desprende un ambiente amigable
en cualquier época del año y del día. Capaz de reciclarse con
solvencia, no se encapricha con vivir de su intenso pasado. En los
últimos años el trasiego de turistas que aporta el cálido Hostal Persal o el histórico Café Central,
abierto en 1910 y cuyo futuro no está nada claro, han sido encargados,
entre otros, de que la vida de esta explanada no decaiga ni un ápice.
Anónima para muchos en su concepción de plaza, su pasado y su presente
son su mejor aval para garantizar un futuro que, en el corazón de
Madrid, es complicado asegurarse.
Haremos una mención especial del Bar donde cenamos: La campana.
Después de buscar y buscar el MEJOR BOCADILLO DE CALAMARES, por fin lo encontramos, por lo menos para nosotros.
¿Por qué, esta elección? Por la cantidad de calamares que ponen, porque el pan no es tan seco como los de otros sitios, por la rapidez y sobre todo la gracia y amabilidad del servicio, por lo rica que está la sidra y sobre todo por el precio, 2,70 €. Además si lo quieres para llevar, hay una cola especial que va súper rápida, incluso te los envuelven y preparan perfectamente. Nosotros los pedimos para llevar en el AVE en el viaje de vuelta y fueron realmente bien envueltos.
Se llama La Campana, supongo porque tienen una detrás del mostrador que hacen sonar con mucha gracia cuando el cliente deja propina (Bote). Aquí la Página web.
Con esto acabamos un largo, pero interesantísimo día.